Darío Sztajnszrajber en nuestra feria
En la previa de lo que será su participación en la Feria del Libro de la Provincia, el reconocido filosofo argentino habló con nuestro medio sobre lo que será la presentación de “Filosofía a Martillazos Tomo 2”. Además, dejó su lectura sobre el momento social y la pandemia.
A fines del mes de septiembre adelantábamos la confirmación de Darío Sztajnszrajber en la agenda de la XXVI Feria del Libro de Santa Cruz, lo que finalmente se dará esta semana. Será el próximo viernes 23 de octubre a las 19:00, mediante una charla por la plataforma Zoom, donde el pensador argentino dialogará con sus lectores santacruceños, además de presentar su libro “Filosofía a Martillazos Tomo 2”. Desde su aparición en el Canal Encuentro, con el programa “Mentira la Verdad” y planteando una “filosofía para gente común”, Darío Sztajnszrajber ha ganado adeptos, lectores y seguidores. Además, actualmente comparte el aire de Radio Nacional Rock con Luciana Peker en “Lo Intempestivo” y también se convierte en figura conocida a través de la televisión pública. Sin dudas, su presencia en esta edición virtual de la feria es algo para no perderse.
Vale la pena mencionar que Sztajnszrajber ha sabido recorrer varias de las ferias provinciales a lo largo de su trayectoria, aunque reconoce a Santa Cruz como una deuda pendiente. En este sentido, expresó sus buenas expectativas remarcando que son lugares que “exceden lo que es la presentación literaria, siendo un evento de la cultura de tantos lugares del país”, y remarcó: “Ser parte es fascinante y tenía pendiente Santa Cruz, que se dio en este modo, intentando que no sea frío, que no se sienta la distancia. Creo que después de tantos meses le fuimos encontrando la vuelta para que la comunicación virtual genere algún tipo de transferencia igual”.
Consultado sobre el interés generado por la filosofía en un nuevo público, Darío hizo hincapié en que “había interés, pero lamentablemente la filosofía estaba muy burocratizada” y explicó: “Los grandes temas de la filosofía son temas que atraviesan nuestra cotidianidad más íntima: Cómo puede no interesarle a alguien preguntarse por el amor, la muerte, la felicidad. Evidentemente ahí había una separación”.
Amor, muerte y felicidad en pandemia
Si algo dejó claro el pensador es que “no hay generalidades o totalidades homogéneas”, lo mismo sucede en el impacto que la pandemia por el COVID-19 ha generado en cada uno de nosotros como personas. “Tenemos amigos que se separaron, amigos que están mejor que nunca, pasó de todo”, ejemplificó para continuar: “Lo que hubo fue una explosión fuerte a partir de una situación anómala como la que estamos viviendo. Diría que es positivo en el sentido de que por suerte se socavaron ciertas estructuras que parecían instituidas y, a pesar del garronazo que es todo esto, a muchos lo que les pasó es que pudieron ver cómo esos cimientos que creían tan sólidos, no lo estaban y de repente la relación con la muerte es otra, la relación con los vínculos, con el amor, con los hijos”.
Al hacer referencia a la muerte expresó: “Pensar la muerte es pensar la vida. Cuando uno resignifica la idea de la muerte lo que está haciendo es resignificar qué hace segundo a segundo en esta situación extraordinaria que es estar vivo. Aprender a morir es aprender a vivir. Porque el modo que uno se relaciona con la muerte condiciona el modo que uno se relaciona con la vida”.
Qué resignificar
Según Sztajnszrajber “hay dos grandes actitudes” en esta pandemia. “Aquellos que frente a la anomalía lo que hicieron rápidamente fue aferrarse al mundo prepandémico y tratar de generarse un autoengaño de que nada cambia; que no puedo salir de casa, pero bueno laburo desde casa; me cambiaron todos los tiempos, pero sigo poniendo el despertador a la misma hora; ordenando mi vida cotidiana a cronómetro como si no hubiera pasado nada. Después estamos los que nos dejamos llevar por el impacto profundo que genera todo esto y ver qué nos pasa, a nivel vocacional, a nivel vincular”.
Dicho esto, remarcó: “Lo que más se resignifica es la cuestión vocacional identitaria, a qué le dedico mis horas, en especial porque, exagerando un poco, casi todos vivimos nuestros trabajos en términos de enajenación, es muy difícil que nos realicemos vocacionalmente en el trabajo, aunque tendamos a eso y por ahí pega un poco. Por ahí está bueno buscar algo que vocacionalmente nos agrade mucho más”, cerró.