Pagó en tiempo y forma

Una joven denunció ser estafada por una constructora

La mujer utilizó la red social Facebook, para denunciar a una empresa de construcciones de casas prefabricadas, con domicilio en Buenos Aires. En el 2019 la damnificada se contactó con la empresa y comenzó a pagar en cuotas su casa, pero ésta nunca llegó. Hoy a cuatro años, desde la empresa le dijeron que no construyen en Río Gallegos.

  • 04/04/2023 • 21:16

Ayer se conoció en un grupo de Facebook, que una joven mujer habría sido estafada al querer comprar su casa.

En el posteo Ana contó: “Hola buen día. Mi nombre es Ana Orellana, de Rio Gallegos, Santa Cruz. En el 2019 hice un contrato por una vivienda prefabricada, con la empresa MPV construcciones (empresa de Bs. As.), dónde en el mismo dice que la vivienda a construir es en Río Gallegos. También informa que la casa se realizará a los 90 días hábiles de la primera cuota. Dejé pasar el tiempo porque justo vino la pandemia y estábamos en un momento complicado para todos. Pero nunca deje de pagar.

 

Este año en febrero, me dicen que NO HACEN CASAS EN EL SUR, después de pagar tres años en tiempo y forma, necesito por favor si nos pueden ayudar a que se haga viral. Ya que somos varias familias de diferentes puntos del país que estamos en la misma situación MPV Construcciones "LA GRAN ESTAFA"   Espero que sepan entender que las distancias son importantes y no cuento con los medios para poner abogados ni viajar a Bs. As., para reclamar por lo que, por mucho tiempo, fue mi sueño. Y ahora estos sinvergüenzas me lo arrebataron, mande cartas documentos, pero sin respuestas. Es más, ni las recibieron, las rechazaron y ya no sé que más hacer.  Desde ya, gracias por su tiempo”, finaliza el posteo de damnificada.

 

TiempoSur dialogo con Ana, quien explicó que pagó 35 cuotas de $10.500 mientras esperaba la llegada de su casa, para la cual le enviaron un contrato y demás documentación.

 

Una vez que finalizó la pandemia, la mujer retomó su sueño de tener su casa propia, pero ésta aun no llegó, por lo que comenzó a llamar, a enviar mensajes y mail a la empresa, sin tener respuesta. Recién en febrero tuvo una respuesta, “no construimos casas en Río Gallegos”. Ante esta situación Ana se comunicó con otros damnificados de la empresa constructora, ya que a ellos tampoco les hicieron la casa. Hoy todos juntos luchan por tener su casa o que les devuelvan el dinero que invirtieron en la casa.