Granata visitará Caleta para “homenajear” a personas que participan “en la lucha Pro-Vida”
Estará el 20 de octubre en Caleta Olivia. Su llegada fue organizada por la agrupación Pro Vida Consenso de esa localidad.
La polémica militante Pro-Vida, electa diputada en Santa Fe el 16 de junio, Amalia Granata, llegará a Caleta Olivia el próximo 20 de octubre en el marco de su gira nacional “por la vida y la familia”.
La llegada de la vedette fue promovida por la agrupación Consenso, quienes también trajeron al Pastor Walter Ghione el 5 de agosto pasado, quien es el segundo diputado de la lista de Granata de la agrupación “UNITE por la familia y la vida”.
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Consenso participa en las elecciones comunales en Caleta con candidatos a concejales que apoyan a Facundo Prades en el frente “Progreso que se ve”, pero con el nombre “Vientos de Cambio”, ya que antes del cierre de los frentes, Unidos, que incluía a Consenso, el frente de la UCR quedó afuera del grupo de Prades, por lo que debieron solicitar un sublema al actual jefe comunal para acompañarlo.
En el evento, se estima “premiar a personas destacadas en la lucha Pro-Vida y a favor de la familia, y como es el Día de la Madre, resaltar a la madre como dadora de vida”, señala la invitación.
“En un evento en donde se homenajeará a hombres y mujeres por su compromiso social y responsable en bien de la comunidad”, aclaró Guillermo Ritondale, candidato por “Vientos de Cambio”.
Ritondale profesa el catolicismo.
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TS: Que llegue Granata a Caleta, ¿ayudará a sumar más votos?
GR: Queremos acceder al Concejo Deliberante y difundir nuestras ideas, pero este espacio no se va a agotar en la campaña. Esto busca despertar solidaridad y el valor de la vida y la familia, queremos eso, rescatar la vida, la familia en el espacio Pro-Vida. Pero también movilizar un poco porque la gente defensora de las dos vidas, muchas veces se queda en su casa protestando por lo que no le gusta, pero desde el año pasado en el país cuando se rechazó el aborto (en el Senado) se empezó a tomar conciencia de que en verdad somos muchos más. Somos gente común que está cansada de la política. Todavía hay gente que cree que religión y política son cosas distintas, cuando la política está en todo porque dispone la libertad de culto, lo que le enseñan a nuestros hijos en las escuelas y no podemos no participar para que otros tomen las decisiones. Por eso alzamos nuestra voz para defender nuestros valores que la política no tiene. Nos quejamos de la política pero nadie participa para mejorar.
Granata es una persona común. Era vedette y decidió comprometerse y tomó la defensa de las dos vidas y de las mujeres. Es una mujer que ahora es líder político con más de 300 mil votos y un bloque de seis diputados. En el bloque la acompaña el pastor evangélico Ghione y el abogado del Arzobispado de Rosario. Si Amalia pudo darse cuenta, también se puede dar cuenta un obrero de la construcción, por ejemplo.
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-Granata dijo cosas muy polémicas cuando defendió su posición en contra del aborto. Por ejemplo, sostuvo que “la mujer que se muere en un aborto decidió tener relaciones sexuales por propia voluntad”.
Es un ser humano que emitió una opinión. A lo mejor tuvo un exabrupto. Yo no coincido ciento por ciento con ella ni con nadie. El líder mesiánico que todo lo soluciona es mentira. En lo que coincidimos son las cosas que unen a evangélicos y católicos en esta movida. Ambas religiones van por caminos cercanos, pero no iguales. Pero respetamos la vida, la familia, el amor al prójimo…
-Pero también pretenden sumar votos y gente que no está cercana ni al catolicismo ni a los evangélicos.
No trabajamos para la religión sino por los valores y creemos que la política puede tener gente decente, y que hay gente que no le gusta cómo se maneja alguien que en cuatro años termina siendo un potentado. A esa gente no le importa de qué religión venga y por eso estamos unidos por los valores. Etiquetarnos es una forma de espantar a la gente. Desde que empezamos a trabajar nos sorprendió la convivencia que se genera (católicos y evangelistas) sin darnos cuenta. Respetamos las diferencias y por eso la gente tiene un espacio político en donde poner el voto a candidatos que son limpios, que les cuesta pagar la tarjeta, que tiene deudas y que les costará aun siendo funcionarios. Eso, no tiene religión.